Por aquel entonces Argentina era subcampeón del mundo. Un año antes, en Italia y con las lágrimas de Diego, el campeón del mundo en México había arañado el bicampeonato justo cuando Codesal cobró penal a cinco minutos del final. Carlos Salvador Bilardo no había tirado abajo el avión en la vuelta pero sí había renunciado a la selección. El nuevo dt era Alfio Basile, el coco, quien primero con Racing de Córdoba y luego con Racing de Avellaneda había demostrado todo su potencial.
Para el armado de este primer desafío Basile había decidido contar con mayoría de jugadores que actuaban en el fútbol local, algo totalmente impensable hoy en día. Sin Maradona -Sancionado por doping positivo unos meses antes- pero con el envión de haber empatado con Inglaterra en Wembley un tiempo antes, los del Coco partieron a Chile, tierra que vivía un buen momento futbolístico con su Colo Colo campeón de la Libertadores (Primer equipo chileno en lograrlo).
Algunos nombres de aquel equipo eran Sergio Goycochea -amo del arco luego de su consagratorio mundial de 1990- Fabián Basualdo, Gustavo Zapata, Sergio Vázquez, el capitán Oscar Ruggeri, Leo Rodríguez, Leonardo Astrada, un joven Gabriel Batistuta, Darío Franco, Carlos Enrique, Diego Latorre, Antonio Mohamed, Claudio García y los únicos dos que jugaban en el exterior: Diego Simeone y el pájaro Claudio Caniggia.
Foto de El Gráfico
La campaña en la fase de grupos constó de cuatro victorias en misma cantidad de partidos. Fue 3-0 en el debut con Venezuela, con dos goles de Batistuta y uno de Caniggia. Después venció al local Chile con gol del Bati. En el tercer encuentro goleó 4-1 a Paraguay (Tantos de Batistuta, Caniggia, Astrada y Simeone) y cerró esa primera etapa ganando con suplentes a Perú por 3-2 -Latorre, Craviotto y García-.
El nivel del equipo maravilló a todos y lo mejor estaba por venir. Los ganadores de cada grupo (Y los dos segundos) pasaban a la ronda final donde jugaban todos contra todos. En el estadio Nacional de Santiago se logró una gran victoria sobre Brasil - 3 a 2 con goles de Franco (2) y Batistuta- se empató en cero con Chile (único partido de la copa que no ganó) y cerró su campaña con triunfo a Colombia 2-1, goles de Simeone y Batistuta.
El título argentino cortaba una sequía a nivel continental de 32 años, lo hacía de la mejor manera, ganando casi todos sus partidos, siendo muy superior al resto y mostrando una renovación. A ese logro seguiría el bi en 1993, aunque con menor brillo, y la copa Rey Fahd (Antecesor de la actual copa de las Confederaciones).
Todo iría bien hasta la noche en que Colombia dio una de las cachetadas más recordadas de la historia del fútbol argentino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario