domingo, 5 de julio de 2015

Don Alfredo

Antes de Messi, Maradona, Pelé y Cruyff, existió un notable jugador de fútbol llamado Alfredo Di Stéfano. Y fue argentino. Desde su Barracas natal al mundo entero que lo conoció por sus gambetas y sus goles. La leyenda de Alfredo, fallecido el año pasado en el medio del mundial de Brasil, se fue construyendo con los años. Como ocurre con la mayoría de los jugadores que hicieron sus carreras en las décadas del 40 y 50. Tiempos de pocas imágenes en blanco y negro, leyendas por doquier, tango y hazañas. 
River, con Di Stéfano en el equipo, en un amistoso con Torino tras la tragedia de Superga
(Archivo de Gonzalo Bonadeo, Despertate, TyC Sports)

Don Alfredo debutó en el fútbol argentino de aquellos años. Tiempos de la máquina de River, del fútbol nacional repleto de leyendas, dominante de los torneos sudamericanos y lejos de la Europa devastada por la segunda guerra mundial. Di Stéfano debutó en River Plate en 1945, aunque le costó mucho ganarse un lugar. Tal fue así que al año siguiente jugó a préstamo en Huracán. Allí la rompió y en 1947 volvió a River. Y jugó todavía mejor. Campeón con la banda y figura ese año del Sudamericano con la selección, un romance que sólo duró los seis partidos de ese torneo. Di Stéfano fue el mejor 9 del mundo antes de que se usen los números en las camisetas. Dueño de una velocidad espectacular y un remate super potente aunque con calidad y elegancia. En Madrid y en muchas otras partes del mundo no son pocos los que dicen que fue el mejor de todos los tiempos.
Don Alfredo hablando de Arsenio Erico, delantero de Independiente de los años 40
(Simplemente Fútbol - ESPN)

Si Pedernera tuvo en Peucelle un referente indudable en su carrera -al insistirle a Cesarini que lo ponga más retrasado- Di Stéfano tuvo en Don Adolfo su referencia nata. Así fue que en 1949 lo siguió en la huelga de jugadores que lideró el propio Pedernera con José Manuel Moreno. Todos aterrizaron en Colombia, lejos de la FIFA y de la selección. Di Stéfano se hizo amo y señor de un inolvidable equipo de Millonarios: El Ballet Azul. Y la historia se hace conocida.
Real Madrid jugó un amistoso con el equipo colombiano y Don Alfredo la descoció. Santiago Bernabeú quiso comprarlo pero el jugador ya tenía arreglado todo con Barcelona. En una de las polémicas más grandes de la historia del fútbol mundial, la casa blanca se quedó con el crack y nació definitivamente la leyenda. 
Cuando el Real Madrid comenzó a enamorarse de la Saeta
(Documental de Fox Sports)

La Saeta Rubia desembarcó en Madrid y lideró un grupo de jugadores que ganó 5 copas de Europa de manera consecutiva. Di Stéfano, Puskas, Kopa, Rial y Gento es una de esas formaciones que al día se siguen recitando de memoria. El Madrid ganó en aquellos años todo lo que jugaba. 
El retiro del fútbol de Di Stéfano se produjo jugando en el Españyol de Barcelona. En los últimos años en el Madrid se había producido su secuestro en Caracas, Venezuela por parte de las FANL (Fuerzas Armadas de Liberación Nacional). Se convirtió en DT y dirigió, entre otros, a Boca Juniors (Ejemplo de otras épocas), Real Madrid, Valencia y el River de comienzos de los ochenta lleno de figuras y con varios problemas internos. 
Di Stéfano hablando, seis meses antes del mundial del 78, de la selección de Menotti,
de los candidatos al título y de los hijos y nietos.

Por diversos motivos nunca pudo jugar un mundial. En la selección Argentina jugó en el Sudamericano del 47. Fueron seis partidos donde fue figura y goleador. En aquellos años no se jugaron mundiales por la guerra. En 1950 Argentina no asistió a la máxima cita en Brasil. Di Stéfano jugaba en Colombia y a quienes se iban a jugar al exterior se los excluía. Lo mismo ocurrió en 1954. A partir de allí jugó con la selección española pero no se clasificó a Suecia 1958. Viajó a Chile 1962 aunque una lesión lo marginó. Para el mundial del 66 ya estaba en el final de su carrera. 
Especial de Sky Sports sobre los mejores jugadores de la historia. 

Don Alfredo fue un caballero del fútbol, un señor del balón. Fue todo lo que estaba bien dentro de una cancha. Su leyenda se agiganta y agiganta con el paso de los años. Signo de una época y de un país que nunca paró de sacar cracks de sus inferiores. Una de las maravillas de no engatusarse disfrutando a un sólo jugador es poder disfrutar de los goles en blanco y negro y de las anécdotas del gran Di Stéfano.
Un gran documental, de Canal + : "Di Stéfano, de pibe a leyenda":

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